Tuesday, January 31, 2012

    Perros, Texturas, y Matemáticas

    De PERROS:


    Os presento a a nuestros perros. Arriba tenéis a Chip, o Chippy, como perla de chocolate, o chocolate Chip, que adoptamos de unos amigos cuando tenía cuatro años hace casi siete, y que antes vivía con una anciana abuelita de mi amiga, y que era entonces vegetariano, dormía bajo los edredones en la cama de la ancianita, y aun cree que es humano. Aun le encantan comidas como el brócoli, o los tallos de la coliflor, las zanahorias. El pobre pasó unas semanas angustiosa con mi amiga cuando estuvimos de vacaciones. Nunca se adaptó. Encima mi amiga, contrario a lo que le advertí, lo dejó encerrado dos noches en una habitación vacía, y la segunda le hizo un tamaño agujero a su moqueta. Aun estamos en la reparación de los daños causados por Chippy, el consuelo que tengo es que un hotel nos hubiera cobrado mucho más que lo que me tocará pagar a mi amiga por la nueva moqueta. Ya le estamos engordando un poco, y le vuelve el lustre, pero mirándolo aquí, creo que aún le ha quedado la melancolía de pensar que le habíamos abandonado en las vacaciones.


    Esta otra belleza es Tucker, el perro adoptado de la madre de una amiga que a su vez lo tenía porque su hija quien lo compró hace dos años de bebé nunca se pudo hacer cargo de él. Tucker es un amor. Inteligente, obediente, y hace las delicias de las niñas porque se pone en las patas traseras y da un saltito cuando le damos algún caprichito. Si nos vamos y dejamos nuestros zapatos a su alcance, este perro no los muerde, pero se los lleva a su cojín tan ricamente.

    De pequeña los perros me espantaban desde que un caniche en un bar, al que cogía en brazos una señora, tras preguntarla si se le podía acariciar, me mordió la mano derecha, yo que era una niña de dibujar y escribir a todas horas, me quedé llorando y traumada. Sumadle a esto los pastores alemanes y doberman que tenía mi tío para cuidarle la parcela, que cuando los dejaba sueltos en el salón me subía hasta la lámpara de la impresión. Y esos perros, aunque leales y buenos, alguna que otra vez mordieron a algún niño. Menos mal que no era Estados Unidos y la gente no hablaba el lenguaje de las demandas, que si no, hubiera tenido mi tío que vender el chalet tan divino, con huerto, futbolín, piscina, barbacoa, chimenea, y tardes deliciosas de verano y cualquier puente con él.

    De novia y ya casada, como a mi cuñada los perros y gatos son su locura, desde siempre tuvimos que, cuidar sus animales, o heredarlos por imposibilidad de hacerse cargo de los mismos, y me pareció importante que las niñas crecieran con animales cerca, porque se aprende y se disfruta muchísimo de ellos.
    De TEXTURAS:

    Hace dos semanas, en la primera clase de arte de las niñas, mi amiga les puso un pedazo tamaño medio de arcilla, y estuvieron haciendo impresiones en él con diferentes elementos de la naturaleza. Les puso detrás una grapita que es para colgarlos antes de que se secaran, y así nos los mandará para que decoren nuestros hogares. Pero no hay dos iguales. Una vez sacada la arcilla, mis hijas prefirieron extenderla ellas, y se nos ocurrió dibujar con palillos. La foto de arriba es de la pequeña, la de abajo primera de la mayor, la de abajo en medio mía, la de abajo última, copiándome a su manera, de la mayor también.
    Esta arcilla no es la de Pilar que es la experiencia completa porque creo que ellos mismos la mezclan, está a caballo entre esta que os digo de Pilar, y la plastelina arcilla que no huele ni mancha. Se le puede añadir agua, claro que mancha (pero se quita muy bien porque es un elemento natural), y si la dejas al aire se seca en uno o dos días. Se puede pintar normal. Mi amiga la maestra de clases, hace brazaletes y colgantes u otras figuras de arcilla, algunas las deja así para que otros las pinten, otras las pinta porque tiene la pintura, el barniz, y el horno para finalizar el proceso.

    De MATES:

    Después de cuatro años creo que me siento agusto con las matemáticas. Sí, suena extraño, ¿verdad?, después del post diciendo que a mi hija mayor no le gustan. Con lo que no me reconciliaba es con mi IDEA de dónde tiene que estar en matemáticas, de ahí los dimes y diretes cuando nos poníamos con lo que YO creía debía de ser su nivel de práctica de las matemáticas.

    He llegado a estas pequeñas conclusiones, por si os sirven:

    1. El temario de lo sugerido por cada curso o grado es en principio y hasta octavo, al menos los temas vistos están claros, otra cosa es que no sepamos nosotras los mismos. En esta página que hace poco os compartí, están esos temas y en español también, para diferentes continentes, no podemos quejarnos. Es AAA Math. Es una orientación. En los centros, hay niños que pasan de curso, unos habiendo captado más, otros menos, del supuesto temario, pero la vida sigue.

    2. Cambiar de 'curriculo' (si es que usáis uno), no es recomendable. Usarlo diferente SÍ es necesario, especialmente si no tenéis un niño o niña al que le agrada completar todas las páginas de la primera a la final porque le sea fácil así. Se puede alterar, suprimir, dejar para después, hacer oralmente algunos ejercicios... buscar la manera de sacarle el mejor rendimiento.

    3. Pasar tiempo explicando los conceptos que vemos en esos temarios, desarrollándolos con manipulativos y juegos, no es tiempo perdido, al contrario, eso ayuda y refuerza, hasta que entonces el ejercicio en particular sea más sencillo para el niño.

    4. Incorporar libros vivos de matemáticas es algo que recomiendo. Compramos dos de los volúmenes de primaria de Life of Fred, y nos fascinan a las tres. Stanley, el escritor, es un apasionado de las matemáticas, y esa pasión transmiten los libros. El primero es sencillito desde el punto de vista de la aritmética a la que te expone, pero lo interesante es que te abre a más que el clásico 2 más 5 igual a 7. Los temas y terminología están hilvanadas en la historia, y son algo que yo como miope matemática nunca me daría por pensar, mucho menos traer a colación de una manera relevante.

    5. Que si tu hijo está en segundo haciendo mates de tercero, o en tercero haciendo mates de segundo, lo importante es estar metido en matemáticas. Tengo presente no transmitirle señales obvias ni sutiles a mi hija de que va por detrás o por delante en nada, y en especial en matemáticas.

    6. Lecciones de diez o quince minutos a mí me bastan, pero hay que ser constantes. Y añade más tiempo con juegos y actividades que le gustan y refuerzan conceptos pero no sólo, que nos unen como familia y nos hacen pasar buenos ratos.

    7. No hace falta que tengas mil actividades planeadas, que compres o trasnoches preparando materiales. Utiliza primero lo que tienes, comienza a guardar aquello que te sea útil y gratuíto, y ponte unas metas de aprender uno o dos juegos nuevos al mes o cada tres. Metas razonables. Algo de lo que he aprendido mucho ha sido leyendo libros de consulta de matemáticas que tengo (y otros que he sacado de la biblioteca), así como algunos blogs como el de algoritmo abn, y hace poco que encontré Aprendiendo Matemáticas  en el blog de María. Tened vuestras fuentes de otros que disfrutan de las matemáticas para inspiración. Marvan siempre tiene muchas actividades sencillas y muy ilustrativas para las matemáticas también. De nuevo, no os saturéis de información. Muchas cosas sabemos y tenemos: dominós, juegos de cartas, el juego de tocado hundido que se puede hacer con un papel de cuadritos...

    Estas semanas desde que volvimos, aparte de los dimes y diretes y volverme a replantear cosas, hemos jugado a la escoba, jugamos Boogle, Charades, el juego de los chocolates que me encontré por cuatro dólares en la tienda de segunda, disfrutamos de varios libros como de costumbre, en especial de Pinocho, y estamos avanzando en nuestro camino propio, en nuestro particular equilibrio cotidiano.





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