A la mariposa le ha hecho una burbuja que dice HI.
Quizá hagamos con este librito lo que hicimos hoy con esta historia llamada The Flat Flounder, o El lenguado plano. De hecho la historia la leímos la semana pasada. Es parte de esta antología de la que leemos una historia semanalmente, y hoy no sé porqué, mi hija pequeña dijo que si podíamos hacer eso de imprimir los peces y pájaros del cuento. Así que lo hice en un ratito y se pusieron felices a pintar su océano y pegar los animales.
A pesar de coincidir mucho con los principios de la educación con Marvan, en casa no hacemos lapbooks ni usamos cajas como ella. De hecho, por ideal que parezca lo mostrado, esta mañana, aparte de estos momentos y otras cosas agradables, no fue maravillosa. Hoy me dió uno de esos momentos en que piensa uno que no está haciendo nada bien. Pero ahora viendo las fotos, recordando lo que leímos, lo que disfrutaron jugando, la cena con otro calabacín de nuestro huerto (ya lo hice en un bizcocho delicioso, en sopa, rehogadito con cebolletas del huerto también, y hoy hice unos pastelitos o tortillitas riquísimas), todo empieza a tomar otro color más optimista. Pero será que llevamos desde el martes "castigadas" porque no están yendo bien a dormir y montaban mucho número, que quizá me siento con el síndrome ese de la "fiebre de la cabaña" que llaman aquí. Y encima, leo que una amiga nos comparte cómo su hijo a una semana de cumplir seis años ya leyó sus 100 primeros libros. (Sí, sencillos, pero me dió un retortijón el estómago).
Al final veo a mis hijas, lo buenas que son, con sus cositas, claro, y mi patio con sus pequeñas cositas plantadas tan ricas, ya empiezan pronto los higos a madurar, los pájaros que llevan una primavera de recitales, el hecho de que mi hija mayor lee (cuando le pido, pero ya comienza a despegar) y sobre todo se preocupa por su familia y amigos, y la pequeña es divina con sus golpes. La casita secreta que hicieron, las notas y regalitos con cosas de la casa que preparan para sus amigos sin cesar. En fin, que no tengo por qué estar mustia. Creo que mañana salgo otra vez pronto a caminar, luego nuestras rutinas, y al gimnasio un rato, y en la tarde noche, a ver Alice in Wonderland por los niños de nuestro grupo de homeschoolers. LIFE IS SO GOOD!


No comments:
Post a Comment