Tuesday, November 9, 2010

    ¿Dónde están los niños?

    Os he oído hablar de esto a Zinnia, Pilar, y seguro que a otras personas que se me escapan. Pero ¿dónde están los niños? En nuestro grupo de homeschoolers somos unas trescientas familias. Entiendo que ese es el número del grupo de yahoo en un área de cerca de unos treinta kilómetros cuadrados, y que un porcentaje de las familias no participan regularmente en actividades, y que otro porcentaje puede que tenga hijos mayores únicamente que no tengan ganas de salir a los parques (aunque no sé por qué). El caso es que algunas amigas y nosotras salimos al menos una o dos veces a la semana. Comencé paseos por la naturaleza los lunes y siempre somos a lo mucho tres o cuatro mamás con sus hijos pequeños, casi ninguno en edad "escolar", con mi hija mayor oficialmente en "kindergarten" de acuerdo con la ley del estado, y extraoficialmente ni sé ni me preocupa dónde se encuentra, porque las veo a ambas crecer y ser felices que es lo que cuenta.
    Y claro, entiendo que los niños escolarizados estén en el colegio, pero ¿dónde están los pequeños, las personas? Es que vayamos al parque que vayamos en muchas ocasiones están desiertos, en otras vemos algún que otro grupo de homeschoolers porque nuestro grupo es el de homeschoolers cristianos, y hay otros más en la zona y en otras subdivisiones.
    Hace dos semanas fuimos tres veces al mismo parque porque tiene unas cuerdas para trepar que tenían loca a mi hija mayor. El lunes estuvimos solas y vimos a un señor llegar con un coche, no bajarse, echarse una cabezadita y marcharse al cabo de 40 minutos o menos. Otra madre llegó con un niño y estábamos cerca de su camioneta por lo que pude ver que estaban terminando su comida de un burguer, el niño salió de la camioneta disparado hacia los baños, se volvió a meter al vehículo y siguió su rumbo. La tercera visitante fue una señora de unos cincuenta calculo a groso modo, que llegó con un libro a fumarse unos cigarros y leer bajo el tejado y las mesas que hay en el parque. También vimos a los bomberos cuyo edificio da la espalda al parque, asando unas salchichas y con unas cajas de gatorade almorzando con un fuego grandecito cerca del parque.(Imagino que siendo los bomberos se pueden dar el lujo hacer fogatas de buen tamaño)

    Cuando volvimos con otros amigos del grupo, los niños lo pasaron de maravilla porque hay un vado no muy profundo pero de un tamaño interesante, y se pusieron a cruzarlo bajando sentados, subiendo agarrándose a las ramas y rocas. Fué un éxito de aventura.

    Hoy fuimos a otro parquecito también desierto mi amiga Heather, sus dos hijos y nosotras. Los cuatro enanos se lo pasaron de miedo. Hay unos árboles huecos donde caben ellos, ramas y tableros que usaron para decorar su casita, hojas y pedruscos, y todo lo necesario para hacer volar la imaginación.

    Y aún así también leimos, pintamos, practicaron un poco de matemáticas, horneamos unos panecillos, comimos en casa con nuestros amigos, jugaron a que eran una pizza y dibujaron tomates y cortaron papelitos para ponerse encima, vieron los Aristogatos por la tarde después de cenar. Por lo que no entiendo por qué no salen los niños a la calle por las mañanas, con lo bello que es tomar el aire y lo que gozan.

    No comments:

    Post a Comment