1. COMPARARME. Mira que sé y sé que cada uno somos distintos, pero a veces me encuentro baja de moral y cuando lo que debe una es apagar este bicho, más me pongo a mirar y leer y mirar y llorar de desesperación al ver los blogs donde las madres tejen jerseys con lana de sus ovejas, o hacen pan fresco a diario, con ocho niños y una docena de animales, o con fotos de esas que se te cae la baba, o yo qué sé, en esos momentos puedo estar mirando el blog de mariquita la fantástica que me lo creo todo y lo miro distorsionada y exageradamente.
¿Cómo evitar la trampa? Como digo, cuando en duda o moral alicaída, sal corriendo de los blogs por un buen tiempo. Haz algo divertido con tus hijos, descansa la mente, y cuando vuelvas y te encuentres de otro humor, podrás no sólo escribir sobre las cosas lindas que pasan en tu hogar sino que de verdad serás capaz de DISFRUTAR mucho con las experiencias que comparten otras familias.
2. COMPRAR MATERIALES O CURRICULUM, O DESEARLO. Cuando no nos van bien las rutinas con los niños, parece que quisiéramos tirar lo que usamos y lanzarnos a la búsqueda desesperada de lo que vemos que les funciona a otros. Si usara este programa, si tuviera tal o cual material...De nuevo la solución es más simple de lo que pensamos. Deja todo en un rincón, sal de excursión, haz algo en familia, y analiza lo que os iba medio bien y lo que no. Muchas veces podemos reutilizar lo que tenemos o redescubrir cosas arrinconadas en los armarios a las que dar uso con un nuevo giro, con un nuevo acercamiento. De momento en mi casa lo que nunca falla es una buena historia, los libros que amamos, la pintura, la arcilla o plastelina, el cocinar algo juntos, papel, rotuladores y tijeras, tela, lana, salir a recoger hojas, frutos, ver un documental o una película juntos. Y volvemos al ataque esta vez con nuevas energías, con lecciones cortas y con ganas de volver a la rutina y constancia que día a día van tomando forma y definiendo quienes somos.
3. PROYECTAR MIS ESTADOS DE ÁNIMO. Para mí siempre hay unos días en el mes o cada ciertas semanas en las que todo es lo peor, todo es un fracaso, esto es un desastre. Pues ya me voy conociendo (que cerca de 40 años ya es hora), y aprendiendo a pasar ese chapuzón y asimilar que no pasa nada por estar un poco quejica. Pero me doy cuenta de que si lo veo todo un poco negro en un aspecto de mi vida, la decisión de educar en casa es la que primero sufre y hace aguas, y de lo que primero dudo y me cuestiono. El antídoto para esto es no olvidarse de los buenos momentos, escribir los logros y las buenas ocasiones en un diario, en el blog, y mirar las entradas antiguas, los cuadernos, recordar todo lo positivo y de nuevo tomarse un respirito. Irse a comprar aunque sea algo que haga falta para la comida, o a mirar tiendas un ratito, o a tomar un café con amigas, o a pasear solas, lo que a cada una le ayude a desconectar y poner en la balanza las cosas de forma más racional y calmada.
4. PENSAR EN EL FUTURO DE LOS NIÑOS. Es normal que como padres tengamos el futuro de nuestros hijos en nuestra lista de preocupaciones y pensamientos a los que dedicamos atención, pero si pensamos todo el tiempo en qué serán, si saldrán bien, si les irá bien, nos olvidamos de que YA SON ALGO. Hay que recordar que no tenemos el control del futuro, que sí podemos hacer algo en el presente, y no ser tan deterministas o tan simples de pensar que lo que hacemos hoy va a MARCARLOS de por vida. Sí y no. Sí que tendrán el modelo, el referente, las experiencias, pero serán libres y decidirán por ellos mismos, y por muchos "errores" (por llamarlos de alguna forma), ellos también serán capaces de ver más allá de esas cositas y aceptarnos como somos, también escogerán, tomarán buenas y no tan buenas decisiones, y eso sí, si hemos establecido una buena relación con ellos eso nos mantendrá unidos de por vida.
5. SER MUY CRÍTICOS. Casi todos los que educamos en casa nos tratamos muy mal en general. Vivir sin jefes, sin fechas límite, sin alguien con autoría y prestigio que te valide lo que haces es alucinante y desbordante a la vez. Cuando daba clase nunca me saqué hasta las pulgas como ahora. El director o cualquiera con un cargo me observaba y me decía que era buena maestra y me lo creía, no andaba dándome las vueltas que me doy en carrusel hoy en día. Y con el currículum o lo que se enseñaba, se hacía lo que se hacía y si las clases se interrumpían, si algunos niños no avanzaban, si no daba tiempo a esto o aquello, si los niños estaban felices o no, eso no era culpa tuya. Como maestra una ponía lo mejor de sí y como todos estábamos en la misma coyuntura teníamos muy claro que no dependía todo de nosotros. Si algo iba mal, en grupo le intentábamos dar solución. Al haber otras personas a tu lado con estudiantes semejantes y de capacidad semejante, nunca se me ocurría pensar que fuera mi responsabilidad mucho de lo que hoy en día me siento como la primera a ser llamada a juicio y culpable antes de que pruebe mi inocencia, y lo peor, sentenciada por mí misma. ¿Qué hacer? Pues tenemos que ser generosos con los cumplidos para otros y para nosotras mismas. A mí no me cuesta nada decirles a mis amigas blogeras y a las que sin blogs pero conozco un montón de sus cualidades que las tienen, diferentes y abundantes. Y de vez en cuando desahogarnos con sacar a la luz los trapos sucios, pero eso de vez en cuando, sobre todo contad las maravillas. Porque en este año he visto a unos padres y a unos hijos estupendos, jugando, aprendiendo, escribiendo, creciendo, celebrando, viviendo memorias.
6. PENSAR QUE NUESTROS HIJOS VAN A ATRASARSE, A TENER HUECOS. Esto es algo que no tiene mucho sentido. Como en las escuelas el programa de estudios no es cuestionado, parece ese sumum flotante que es el compendio del saber, de lo que se ha de enseñar, de lo que se ha de aprender, AVE CURRICULUM. Qué va, dá igual por donde empieces, si por Egypto o por la historia de tu país, los niños y adultos vamos persiguiendo una cola de conejo como dicen aquí, o como decimos nosotros, tirando de un hilo y desbaratando y desenmarañando el saber, y a su vez tejiendo con él.
No sé, seguro que ahora que me vaya a dormir pienso en más trampas, pero de momento aquí os dejo con estas.

No comments:
Post a Comment