Hace tres años solía decir que educábamos todo el año completo, para compensar unos días por otros. Pero ahora que la mayor tiene ya seis años y medio, siento que necesitamos todos un descanso en el verano para prepararnos y comenzar en Agosto descansando Junio y Julio.
Lo que sí hago contínuamente y no será excepción este año es lo siguiente:
1. Escribe o mentalmente repasa lo que te ha funcionado y lo que no este año pasado. Piensa en lo que ha sido de mayor provecho, y lo que ha supuesto un mayor obstáculo. Renueva tus metas generales, y dedica un tiempo a quizá organizar los papeles, cuadernos, fotos, memorias, proyectos, recuerdos del año anterior.También añado que no tiene que ser esto algo muy cansado, sino una ocasión de celebrar y de mirar atrás con los niños, recordar y guardar lo hecho. O ver lo de años anteriores también.
2. Ordena tus materiales. Aquello que en un año o más no hayas utilizado, considera venderlo, cambiarlo, o regalarlo. Si algo ves que quieres utilizar, sensatamente ponlo a la vista y si no se utiliza el año siguiente, haz lo dicho, deshazte de ello.
3. Trabaja con un presupuesto que te puedas costear, no tiene por qué ser demasiado, y comienza a poner en el carrito de compra o en una lista lo que pienses que vayas a necesitar. Si son libros, mira si los tienen en la biblioteca o pregunta a amistades, incluso si luego lo compras es bueno echarles un vistazo antes. En el verano puedes intentar hacer algunos de estos materiales por mucho menos dinero. No pienses que necesitas tanto, el aprendizaje más efectivo sólo requiere de libros (estos sí, lo mejor de lo mejor), papel, lápiz, y un maestro con mucha pasión por aprender él mismo. Y añado también cosas que uno encuentra por la casa así como materiales que están al alcance de la mayoría (buenas ceras, rotuladores-marcadores, como los llaméis, unas acuarelas y pinturas, cajas de cereal, muchas cosas que uno encuentra por casa o compra por poco).
De momento en mi carrito tengo tres cosas. Un libro que no hay en la biblioteca y que es sobre los Proverbios para los niños, otro librito y su respectivo CD de latín, porque mi amiga Brandy asegura que es muy ameno para los niños, y del que no estoy segura, porque en realidad lo que busco es algo no muy caro ni complicado en Italiano para las peques, y un libro de matemáticas al que le tengo echado el ojo desde hace más de un año y que tengo la intuición de que será muy usado. Ya os hablaré de esto más adelante. También tengo pendiente hacer algunas de las cositas Montessori que nos mostraron Pilar y Sandra para las operaciones y para formar números.4. Revisa o trabaja en vuestro horario semanal de trabajo y actividades hasta que lo ajustes a tu familia.
5. No olvides leer, leer sobre educación, sobre lo que te guste, algo que te recomienden, y si puedes, participa en un club de lectura donde conversar sobre lo que lees... También sigue tus hobbies o piensa en alguno que siempre hayas querido comenzar. El verano es un buen momento para seguir el hilo de alguna teoría educativa que os llame la atención en particular, para asistir a conferencias si las tenéis, encuentros, para visitar tiendas de homeschooling o material educativo si las hay, o librerías, para consultar a otras familias que educan en casa, etc.
6. Sobre todo no quieras abarcarlo todo en un mes o en un año. Unos cuantos libros, una rutina diaria pero flexible, y dar tiempo a madurar las ideas y el aprendizaje es mejor que querer cada día que lees un blog nuevo o ves una actividad, libro, o proyecto, hacerlo a toda prisa. Despacio y seguros.
7. Piensa en qué actividades quieres que participen tus hijos el año que viene. Repasa lo que les gustó y si fue demasiado. Desde luego nosotras de momento no hemos hecho NADA EN ABSOLUTO formal a lo que las haya apuntado. Y disfrutamos MUUUUUUCHO de no tener obligaciones, pero ir al parque, de excursión cuando ofrecen en el grupo de homeschooling, que la verdad, tiene actividades para dar y tomar. Nos encantan nuestros días de ir al gimnasio, de nuestros días en casa sin nada que hacer, limpiando, jugando, cosiendo, leyendo, invitando a amigos o yendo a sus casas. De todos los oficios que la maternidad y educación en casa me ha deparado, el de taxista no lo acepto. Sigo manteniendo que hasta los ocho o nueve años no creo que mis hijas tomen clases formales de música o deportes. (Aclaro, respeto mucho a quienes los apuntan antes, es una decisión por supuesto personal).
8. Pero lo más importante. No hay que agobiarse. Educar en casa hay que disfrutarlo, vaya, la vida en general, sea lo que sea que hagas y cómo eduques. No merece la pena vivir comparándonos, agobiándonos de que los hijos van retrasados, o de que no alcanzamos a ofrecerles lo que quieren porque su ritmo es rápido... si van por donde vayan, pues de ahí comienza a avanzar poco a poco, si van muy rápido, bueno, pues quizá tengan que tirar un poco solos hasta que nos pongamos al día. No vivimos para educarlos, los educamos para la vida y como parte de la vida misma. No hay por qué desatender el presente o verlo siempre a la luz del futuro.
Voy a abrir un linky para que escribáis vuestra entrada y la liguéis en estos meses si os animáis.
No comments:
Post a Comment