nuestra sociedad nos hace vivir en la ambivalencia, por un lado deseamos estar bien adaptados pero por otro nos gustaría ser excepcionales… y en esa lucha transcurre nuestra vida.
Es el conflicto entre el individuo y las masas, como lo llamaba Ortega y Gasset. Y lo que ocurre es que cuando optas por algo, lo contrario se queda atrás, afuera, o enfrente, y muchos no van a estar de acuerdo, como es natural. Si decidimos educar en casa pues es lógico que gravitemos hacia libros, teóricos, otras personas, experiencias y razones que nos den confianza y nos hagan reafirmar por lo que apostamos. Imagino que aquellos que optan por los colegios, tienen sus razones, gravitan hacia otras teorías, libros, y amistades, y luego está ese terreno común como en los diagramas de Venn (y si queréis saber matemáticas de conjuntos, preguntadle a MARVAN, je je je), donde hay un diálogo, un intercambio de ideas, y a veces se convierte en batalla campal tipo galos y romanos como en los cómics de Astérix y Obélix. Y es que a todos se nos va la mano, a menudo en privado y de vez en cuando en público, y nos cebamos en criticar al "otro" como para sacarnos la espina.
Todos sabemos, pero no está de más recordar, que el ser padres responsables y que dan opciones a sus hijos no es exclusivo de los que educamos en el hogar, ni que el socializar y convivir con otros y el tener maestros preparados en diferentes materias es exclusivo de profesores y escuelas. Como decía Ana P. en cualquier lugar escuchas de homeschoolers que dicen cómo sus vidas son desastrosas porque los padres los educaron en casa, pero igualmente, padres controladores y abusivos los hay donde quiera. Yo siempre me digo que atendí el colegio, instituto y universidad, y no he terminado tan mal, (¿?) Los que vivimos con cierta confianza nuestra opción vital no necesitamos convencer al que vive otra contraria, pero indudablemente, al exponer nuestros argumentos, es posible que sí que tengamos esa actitud de vendedor de enciclopedias, y es posible que el vecino de enfrente se sienta ofendido e insultado. Al igual nosotros que educamos en el hogar nos podemos sentir mal cuando oímos a los que se dedican a tirar pedradas porque sí, o cuando hacen tertulias o entrevistas donde invitan a cualquiera que muchas veces están vendidos para despotricar contra esta opción para crear jaleos que suben audiencias.
La paz absoluta entre bandos opuestos es imposible, lo tengo asumido, muchas de mis opiniones son radicales para muchos, y no les gustan a otros tantos. Pero a otros SI, mira tú, y así supongo que ha de ser con todo. No voy a mentir, hay veces en las que ya no tengo ganas de escribir más, tanta polémica cansa, desanima, a veces ya una no quiere armar más bulla....Y ES QUE LA SELECCION PERDIO, BUA, BUA, BUA...ay, por donde iba, a SI, que ya no quiero armar más bulla, pero la vida es bulla, ¿no? Es mejor abrazar el conflicto, aceptar la crítica, solo recordad, como mis buenas amigas, no apretar el botón de OK, HECHO, o DONE, sino dejad lo escrito acaloradamente y volvedlo a revisar antes de mandarlo. O también, como hacen mis amigas, responder en forma privada para evitar acaloramientos internéticos. Si algo que leéis o alguien no os gusta, y os molesta, a veces es mejor dejarlo ahí, no hay por qué contestar o comentar en todos los posts o foros. Y al final, de acuerdo o no, enfadados o contentos, solo con nosotros mismos sabemos lo que queremos para nuestras familias y cómo vivimos, y si estamos donde estamos porque lo hemos analizado y sopesado, o porque es lo que 'todos hacen' entonces no puede estar mal, o lo que 'este grupito tan simpático hace', y queda muy bien, muy 'alternativo', :-)

No comments:
Post a Comment